Solemnidad de San José

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. 
Hoy celebramos la solemnidad de San José esposo de la Virgen,día grande que cada año cae dentro de la cuaresma dónde volvemos a oír en Misa el Aleluya y el Gloria, como haciendo un parón en medio del tiempo fuerte para celebrar a este gran santo. Tiene sentido que se resalte a José como esposo de María porque para que Jesús pudiera crecer como un niño sano era necesario se criase en un hogar sano. Era necesario pues, que viera en sus padres un amor esponsal donde no faltasen entre estos dos esposos vírgenes tiernas muestras de afecto, respeto, reverencia y todos los detalles y cuidados propios de dos esposos enamorados. Gestos de amor puro que crean vida y proyectan la realidad de un Amor muy superior que los une. En este sano ambiente creció y se desarrolló el Hijo del Altísimo, Jesús.Tan importante es la figura del padre para el correcto desarrollo del niño, que Dios quiso que su Hijo tuviera un padre en la tierra. Dios nos capacita para cumplir la misión que nos encomienda,por esto debió regalar los dones y gracias que necesitaba José para serverdaderamente esposo de María, viviendo en virginidad con ella y para ser el padre legal de Jesús el Mesías. Esto no quiere decir que para José todo fuera fácil.bCiertamente podemos llamar a José también, como a María, bienaventurado por el privilegio que tuvo y por como estuvo a la altura de las circunstancias. Si bien necesitó de la intervención del ángel para que aceptara entrar en el plan que Dios estaba trazando, esto no le hace de menos porque era realmente difícil creer que en el embarazo de María no había intervenido ningún hombre. Una vez que José aceptó la propuesta de Dios se entregó completamente cuidando de María como un esposo solícito. María y Jesús, primero en su vientre y luego fuera se beneficiaron de todo el cariño,ternura, reverencia, fortaleza, seguridad, tranquilidad que les transmitía José. Cuantas veces no le recitaría a Jesús,primero en el vientre de María y luego fuera, el Shemá Israel, con qué amor y reverencia se acercaría al vientre de María a escuchar el latir del corazón del niño a acariciarlo y transmitirle su amor. Cuántas veces no se quedaría contemplandolo en silencio. Con cuánto amor,respeto y reverencia le enseñaría a rezar,a leer,a trabajar, también le corregiría, etc. El trato excepcional que Jesús daba a las mujeres lo debió aprender sin duda de ver como José lo hacía con su madre.En fin, tantas cosas que podemos aprender y beneficiarnos de contemplar a la Sagrada familia.Debemos dar gracias a Dios incesantemente por san José y pedirle nos conceda,sobre todo, la virtud de la castidad para nuestro estado de vida y esa disposición del corazón para hacer y buscar la voluntad de Dios.Glorioso San José, ruega por nosotros!

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