Yo soy el Pan de Vida.

            Hoy celebramos una gran fiesta, es uno de los días más importantes del año, hoy celebramos que Jesús está en Cuerpo, Alma y Divinidad, con nosotros, todos los días, hasta el fin del mundo (Mt 28, 20)

            Hace unas semanas escuchaba una charla de la escritora María Vallejo-Najera en la que ella daba testimonio de su conversión. Os invito a que la veáis y escuchéis porque vale la pena. Sigue leyendo Yo soy el Pan de Vida.

La Santísima Trinidad

*El misterio de la Santísima Trinidad es el misterio central de la fe y de la vida cristiana (Catecismo de la Iglesia Católica).

“Toda la historia de la Salvación no es otra cosa que la historia del camino y los medios por los cuales Dios verdadero y único, Padre, Hijo y Espíritu Santo, se revela a los hombres, los aparta del pecado y los reconcilia y une consigo (Sagrada congregación para el Clero).

“Por medio de las misiones divinas del Hijo y del Espíritu Santo, Dios Padre realiza su “designio amoroso” de creación, de redención y de santificación” (C.I.C.).

“Dios es al mismo tiempo bondad y solicitud amorosa para todos sus hijos. Esta ternura de Dios puede ser expresada también mediante la imagen de la maternidad que indica más expresivamente la inmanencia de Dios, la intimidad entre Dios y su criatura” (C.I.C).

“La Iglesia reconoce así al Padre como la “fuente  y el origen de toda la divinidad”. Sin embargo el origen eterno del Espíritu Santo está en conexión con el del Hijo: “El Espíritu Santo, que es la tercera persona de la Trinidad, es Dios, uno igual al Padre y al Hijo, de la misma sustancia y también de la misma naturaleza”. Es el Espíritu del Padre y del Hijo” (C.I.C).

“El Padre es quien engendra, el Hijo quien es engendrado y el Espíritu Santo es quien procede” (C.I.C).

“Son sobre todo, las misiones divinas de la Encarnación del Hijo y el don del Espíritu Santo las que manifiestan las propiedades de las personas divinas” (C.I.C.).

“El fin último de toda la economía divina es la entrada de las criaturas en la unidad perfecta de la Bienaventurada Trinidad. Pero desde ahora somos llamados a ser habitados por la Santísima Trinidad” (C.I.C.). Sigue leyendo La Santísima Trinidad