Entrada Mesiánica en Jerusalén

En este pasaje del evangelio de Marcos vemos cómo Jesús entra arropado  y aclamado como rey  por la gente. Nada hacia suponer lo que más tarde sucedería.

La gente deslumbrada por que Jesús había hecho: signos importantes que hacían ver que Dios estaba con Él, como por ejemplo la multiplicación de los panes donde había alimentado a una multitud de personas con solo cinco panes y dos peces, había resucitado varios muertos y el más llamativo fue la resurrección de su amigo Lázaro, etc. Ellos deslumbrados no supieron leer el gesto que Jesús estaba haciendo ahora, pues nuestro Señor no hace nada porque sí.

Jesús es aclamado Mesías-Rey, y lo es, pero no al modo político y militar como muchos esperaban. Jesús es Rey, pero un rey humilde y sufriente, el Siervo de Yahvé (Isaías 53). Ciertamente que Jesús se hubiera encarnado, habría venido a habitar entre los hombres aún cuando no hubiéramos pecado rompiendo así la comunión  y la condición de que gozaban nuestros primeros padres en el Paraíso, pero esto es harina de otro costal.

Jesús entra en Jerusalén montado en un pollino, ¡en un pollino! ¿Qué clase de rey es éste? No es un rey como los de nuestro mundo, su reino no es de este mundo.  Un rey como los que estamos acostumbrados habría entrado a caballo, sobre un precioso caballo y además bien engalanado, acompañado por su séquito real, con música de trompetas y tambores dejando ver su poder político y militar.  En cambio Jesús monta un pollino, el pollino no es alto como pueda serlo un caballo, no te hace mirar a la gente por encima del hombro, quedas prácticamente a la misma altura que si estuvieras de pie. El pollino va engalanado con los mantos de algunos de los apóstoles, el séquito de nuestro rey son sus apóstoles y la gente que estaba cerca de Jerusalén que había subido para la fiesta, por música lleva los gritos de alabanza ¡Hosanna al hijo de David!

Jesús al entrar montado en un pollino está diciendo que el reino que el viene a instaurar es un reino de humildad y amor y donde él quiere reinar es en el corazón de cada persona, esta es la nueva alianza de Dios con los hombres, el nuevo testamento.

Jesús sabía que ésta sería su última subida a Jerusalén, sería la última Pascua que celebraría, así se lo habían revelado en el monte de la Transfiguración Moisés y Elías. Su fuerza le venía del Amor a la Voluntad del Padre, de cumplir el plan del Padre de reconciliar consigo de una vez para siempre  a toda la humanidad. Su deseo era ofrecerse como víctima de reconciliación, esto es lo que le daba fuerza para no detenerse aunque pudiera tener miedo por lo que iba a sufrir. 

Hoy Jesús sigue viniendo a cada uno de nosotros tocando a la puerta de nuestro corazón, y viene de igual modo con humildad y amor, tan humildemente que muchos no le reconocemos y lo volvemos a crucificar pues su doctrina no encaja con nuestra idea de Dios. Él está dispuesto a ser crucificado cuántas veces sea necesario hasta que caigamos rendidos ante su humildad y mansedumbre, porque su alimento es hacer la voluntad del Padre, el cual no quiere que ninguno de sus hijos se pierda. Estemos atentos hermanos a reconocer al Señor y así evitarle sufrimiento. 

Así de manso y humilde es nuestro Jesús, nuestro Dios que viene a nosotros místicamente, veladamente, muchas veces durante el día: en la palabra de un hermano, en la alegría, en el sufrimiento, en la oración, etc.… y viene también de manera real, con toda su gloria y majestad, en cuerpo, alma y divinidad, de la misma manera que está en la gloria del Cielo; viene a nosotros en la humilde forma del Pan, oculto en la Hostia, que tenemos ocasión nosotros privilegiados de poder recibir cada día. Recibámosla dignamente.

Reconozcamos hermanos a Jesús que viene, dejémoslo entrar, sentémoslo en el trono de nuestro corazón, no le crucifiquemos. Que Él guíe y gobierne nuestra vida con su amor y mansedumbre pues lo único que quiere es “que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la Verdad”.

En alabanza de Cristo, Amén.

Paz y Bien.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>