"La Virgen del Pilar".

El 12 de octubre, en España, siempre se había celebrado con mucha devoción una de las advocaciones de la Virgen más antiguas: La Virgen del Pilar. Pero, lo que mucha gente no sabe, es que la Madre de Dios, antes de aparecerse en Zaragoza, lo hizo en Granada. En esta zona de la actual España, existían comunidades judías que, la predicación de Santiago, incomodaba e incluso la consideraban lesiva y un ataque directo al judaismo y a Moisés.

Cuando llego el apóstol Santiago a Granada, antes de dirigirse a Zaragoza, con 12 discípulos suyos, provenientes de Tierra Santa, la Comunidad Judia le dió persecución e incluso martirizaron a unos de los doce. Estando Santiago y el resto de discípulos presos y en espera de sentencia y ejecución, Santiago se invocó sobremanera al Altísimo y la Santísima Virgen María pidiéndole su auxilio y ayuda y aquí es donde la Madre de Misericordia, se compadeció en sus entrañas y se Apareció en medio de los judíos, en Granada, donde estaban presos Santiago y sus discípulos. El conocimiento de esta  aparición no  está difundido y, por tanto, no se tiene como tal en las historia de las Apariciones de La Virgen, pero su constancia y la fuente de donde emana, está fuera de dudas.

La Virgen, que hizo su Aparición en medio de la Comunidad Judía, que tenía a Santiago y sus discípulos presos, los sobrecogió como Jesús en el Huerto de los Olivos y, ante su Presencia, se turbaron completamente y cayeron en tierra por espacio de “algunas horas”; al mismo tiempo, Santiago y sus discípulos, quedaron liberados de sus ataduras y grilletes.

Después de peregrinaciones y rodeos del apóstol Santiago, incluso en tierras portuguesas, se dirige finalmente a Zaragoza. Lugar prefijado y escogido por el Cielo para ser Centro espiritual de toda la cristiandad y, especialmente de España;  y para que el Altísimo, por intercesión de Su Madre, pudiera otorgar favores y derramar gracias. Una vez allí, el apóstol Santiago y sus discípulos, se dispusieron a glorificar a Dios, al Altísimo y con Invocaciones a su Santísima Madre. Es importante resaltar, en toda esta cronohistoria, que la Virgen María, en esta época de la historía incipiente de la primera Comunidad cristiana, todavía vivía y que, por tanto, esta devoción, admiración y reverencia que  le tenían a la Virgen,  el Colegio Apostólico y los primeros cristianos, se la dispensaron Ya en su vida en la tierra.

La Virgen se apareció y se manifestó a Santiago, juntamente con unos ángeles que sostenían una columna o pilar en su mano,  y dispensándole la bendición, en nombre de su Hijo, le refirió no sólo los deseos de Su Hijo para este lugar tan querido por Él y Su Madre, sino lo que debía hacer y las gracias y favores conque beneficiaría al lugar y a los devotos que peregrinaran o acudieran al mismo con fe, humildad y verdadera devoción. Al mismo tiempo que les pidió la ” consagración de un templo y casa de oración, bajo el título de Su Nombre según Su aparición, La Virgen de Pilar – también conocida en tierras aragonesas como María Columna – , les prometió y aseguró Su verdadera protección y amparo, ya que ” éste ha de ser templo y casa Mía y Mi propia herencia y posesión”.

Después de esta verdadera ” Entronización ” de la advocación de la Virgen de Pilar del Pilar en Zaragoza, el apóstol Santiago regresó a Jerusalén, donde se identificaría con Jesús, Su Maestro, ofreciendo su vida y sacrificándola a manos de Herodes (Hch 12, 1-3 ).

¡Dulce Corazón de María!
¡Sé la salvación del alma mía!

Leone.

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