Estamos en tiempo de Pascua, Jesús ha resucitado y aún no ha ascendido al cielo, aún no ha subido al Padre y es tiempo de buscarle, de llamarle, de esperarle, para que como con los Discípulos de Emaús, El vaya caminando con nosotros, o como con los Apóstoles, Él se haga presente en medio de nosotros; o como con Santo Tomás, nos llame por nuestro nombre y coja nuestra mano para que pongamos nuestros dedos en sus llagas y dejemos de ser incredulos. Read the rest of this entry »

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Yo soy la verdadera vid, y mi Padre es el labrador. A todo sarmiento mío que no da fruto lo arranca, y a todo el que da fruto lo poda, para que dé más fruto. Vosotros ya estáis limpios por las palabras que os he hablado; permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante; porque sin mí no podéis hacer nada. Al que no permanece en mí lo tiran fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen y los echan al fuego, y arden. Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que deseáis, y se realizará. Con esto recibe gloria mi Padre, con que deis fruto abundante; así seréis discípulos míos». Read the rest of this entry »

Si cogemos el relato de la Resurrección de Jesucristo, del Evangelio de Juan, descubriremos que lo que el evangelista nos cuenta no es más que la explicación teológica de lo percibido en su contemplación. Read the rest of this entry »

En el relato de la Pasión según San Juan se traslucen de modo permanente, y como hilo conductor del relato, la libertad y la iniciativa de Jesús. Desde el Huerto de los Olivos hasta que entrega el Espíritu, es Él quien mantiene la iniciativa, es Él quien, con sus propios actos libres, y en los diálogos que mantiene, tanto con los judíos como con Pilato y las personas que de Él se compadecen, teje el Relato de la Pasión. En efecto, sus preguntas y sus respuestas, unidos a sus gestos y actos, construyen y dibujan su Pasión, Muerte y Resurrección. Read the rest of this entry »

El episodio del lavatorio de pies es propio del cuarto evangelio. De los hechos ocurridos en la última cena, la institución de la Eucaristía, la manducación de la Pascua. El primer versículo es como el anuncio solemne de las delicadísimas pruebas de amor que dio Jesús a sus discípulos durante la cena y el lavatorio de pies “el día antes de la pascua, sabiendo Jesús que era llegada la hora de pasar de este mundo al Padre…” La Pascua significa paso-tránsito, ha llegado la hora del tránsito de Jesús, que es la verdadera Pascua. Jesús había amado a los suyos con especial predilección, por esto el Señor habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, que no debían acompañarle todavía en este paso, los amó hasta el fin, es decir, hasta el colmo del perfectísimo amor. Read the rest of this entry »

En este pasaje del evangelio de Marcos vemos cómo Jesús entra arropado  y aclamado como rey  por la gente. Nada hacia suponer lo que más tarde sucedería. Read the rest of this entry »

En este V Domingo de Cuaresma, el Evangelio nos habla de la gran Alianza que Dios quiere hacer con nosotros y va a pasar por la muerte de Su Hijo en la cruz.

Dios nos quiere tanto que nos entrega a su propio Hijo. ” Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, seguirá siendo un sólo grano, pero si muere dará fruto abundante”. Jesús será el grano de trigo que, muriendo, dará mucho fruto.

Jesús tiene esperanza y confianza en Dios, y aprende a ser fiel a la Alianza obedeciendo, escuchando y suplicando. El nos muestra el camino y nos enseña que nuestra fidelidad está sometida a procesos de muerte. La cruz por sí misma, la muerte por sí misma, no tiene ningùn sentido, pero Jesús le da un sentido completo ya que entregando Su Vida acepta el plan amoroso del Padre.

El hombre entregado y sacrificado ha sido glorificado por Dios.

Nos envía al  Espíritu para que podamos contar con El a pesar de nuestra fragiliadad y nuestro pecado.

Jesús muere por nosotros en silencio, perdonando y amando y nosotros debemos morir a nosotros mismos amando y perdonando a los demás.

La grandeza del Cristiano es que sabemos que podemos contar con Dios para cualquier cosa que ocurra en nuestra vida y que con El podemos superarlo todo.

Como decía  nuestro padre San Francisco:  “Pon tu confianza en el Señor que el te sostendrá”.

Paz y Bien.

M José.

San José

De los sermones de san Bernardino de Siena, presbítero

(Sermón 2, sobre san José: Opera omnia 7, 16. 27-30)

Protector y custodio fiel.

La norma general que regula la concesión de gracias singulares a una criatura racional determinada es la de que, cuando la gracia divina elige a alguien para un oficio singular o para ponerle en un estado preferente, le concede todos aquellos carismas que son necesarios para el ministerio que dicha persona ha de desempeñar.

Esta norma se ha verificado de un modo excelente en San José, que hizo las veces de padre de nuestro Señor Jesucristo y que fue verdadero esposo de la Reina del universo y Señora de los ángeles. José fue elegido por el eterno Padre como protector y custodio fiel de sus principales tesoros, esto es, de su Hijo y de su Esposa, y cumplió su oficio con insobornable fidelidad. Por eso le dice el Señor: “Eres un empleado fiel y cumplidor; pasa al banquete de tu Señor”.

Si relacionamos a José con la Iglesia universal de Cristo, ¿no es este el hombre privilegiado y providencial, por medio del cual la entrada de Cristo en el mundo se desarrolló de una manera ordenada y sin escándalos? Si es verdad que la Iglesia entera es deudora a la Virgen Madre por cuyo medio recibió a Cristo, después de María es san José a quien debe un agradecimiento y una veneración singular.

José viene a ser el broche del antiguo Testamento, broche en el que fructifica la promesa hecha a los patriarcas y los profetas. Sólo él poseyó de una manera corporal lo que para ellos había sido mera promesa.

No cabe duda de que Cristo no sólo no se ha desdicho de la familiaridad y respeto que tuvo con él durante su vida mortal como si fuera su padre, sino que la habrá completado y perfeccionado en el cielo.

Por eso, también con razón, se dice más adelante: Pasa al banquete de tu Señor. Aun cuando el gozo significado por este banquete es el que entra en el corazón del hombre, el Señor prefirió decir: “Pasa al banquete”, a fin de insinuar místicamente que dicho gozo no es puramente interior, sino que circunda y absorbe por doquier al bienaventurado, como sumergiéndole en el abismo infinito de Dios.

Acuérdate de nosotros, bienaventurado José, e intercede con tu oración ante aquél que pasaba por hijo tuyo; intercede también por nosotros ante la Virgen, tu esposa, madre de aquel que con el Padre y el Espíritu Santo vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

La conversación de Jesús con Nicodemo es trascendental para descubrir el orden de la redención, es la primera el hecho futuro del sacrificio de Jesús, sobre la que será levantado el hijo del hombre a la hora de su muerte. Read the rest of this entry »

En el pasaje de hoy vemos cómo Jesús se revela como el verdadero Santuario, aquél en el que todo culto debe ser puro, auténtico, “en espíritu y en verdad” (Jn 4, 23-24). Read the rest of this entry »

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